Naciste en México.
Eso no se te quita.
Ni cuando te haces ciudadano de otro país, ni cuando llevas treinta años allá, ni cuando tu pasaporte mexicano venció hace una década.
Y eso decide algo que cuesta dinero de verdad: si necesitas fideicomiso o no lo necesitas.
Busca el tuyo. Casi siempre es el primero.
Y casi siempre la gente cree que está en el cuarto.
Naciste en México, vivas donde vivas
Compras como mexicano en cualquier parte del país, playa incluida. Sin fideicomiso, sin permiso, sin cuota anual. Lo acreditas con tu acta de nacimiento mexicana ante el notario.
Sin fideicomiso
Naciste en Estados Unidos de padre o madre mexicana
También eres mexicano por nacimiento, aunque nunca hayas vivido allá. Lo que hay que tener listo es el papel que lo pruebe, y ese trámite se empieza al principio, no la semana de firmar.
Sin fideicomiso
No tienes social security, o no tienes papeles allá
No importa para comprar. México no te pide tu estatus migratorio en Estados Unidos: te pide identificación mexicana y RFC. Donde sí pega es en el crédito, porque no hay historial mexicano que leer.
Sin fideicomiso
Tu pareja no es mexicana
Aquí sí cambia, y solo si ella o él va a aparecer como dueño en la franja de playa o frontera. Fuera de esa franja hay un permiso. Adentro, entra el fideicomiso. Es decisión de pareja, no de trámite.
Aquí sí puede haber fideicomiso
Pagar un fideicomiso que no necesitabas porque tu pasaporte venció.
El fideicomiso es la figura que la ley pide cuando un extranjero quiere una propiedad en la franja de cincuenta kilómetros de playa o cien de frontera. Es normal, es legal y no tiene nada de sospechoso.
El problema es cuando alguien lo paga sin necesitarlo. Pasa así: te presentas con tu pasaporte americano porque es el que traes vigente, nadie te pregunta dónde naciste, y el expediente arranca como extranjero. Se queda así hasta la firma.
Lo que decide no es el pasaporte que traes en la bolsa. Es dónde naciste. Y lo prueba tu acta de nacimiento, que no vence.
- ·El costo de constituirlo, que se paga una vez
- ·La cuota anual del banco, que no deja de correr nunca
- ·El permiso que hay que solicitar antes
- ·Ser fideicomisario y no titular en el papel
Zona restringida: artículo 27 constitucional fracción I y artículo 2 fracción VI de la Ley de Inversión Extranjera. Que ningún mexicano por nacimiento puede ser privado de su nacionalidad es el artículo 37 apartado A de la Constitución.
Tu RFC lo sacas desde allá, gratis y sin venir.
El SAT tiene una inscripción por oficina virtual para mexicanos que viven en el extranjero y no tienen obligaciones fiscales en México. Es trámite inmediato y sin costo, y te mandan el acuse y la constancia por correo.
Aceptan la credencial para votar desde el extranjero como identificación, y la matrícula consular como comprobante de domicilio cuando indica domicilio completo en territorio nacional.
Los trámites de identidad se empiezan al principio, no al final. Un pasaporte que se pide tarde llega a la fecha de escrituración sin servir de nada.

Preguntas que llegan tal cual.
¿Se puede si nací en México pero me hice ciudadano americano después?
Sí, y compras como mexicano. La nacionalidad mexicana por nacimiento no se pierde al naturalizarte en otro país. Ante el notario lo que lo acredita es tu acta de nacimiento mexicana. Eso significa que no necesitas fideicomiso, ni permiso, ni cuota anual, aun si la casa está en la playa.
Tengo doble nacionalidad. ¿Puedo aplicar para un crédito?
Sí. Para el crédito lo que pesa no es tu nacionalidad sino tu historial: el buró mexicano y tu comprobante de ingresos, o una hipoteca para no residentes que sí lee tu historial de Estados Unidos. La doble nacionalidad no te cierra ninguna puerta, y en la escrituración te abre una: compras como mexicano.
¿Puedo comprar si no tengo social security?
Sí, si eres mexicano. Comprar en México no pasa por tu estatus migratorio en Estados Unidos: pasa por tu identificación mexicana y tu RFC. Lo que sí se complica es el crédito, porque no hay historial mexicano que leer. La vía que queda es contado, financiamiento del desarrollador, o construir historial en México antes.
Mi esposa es americana y no es mexicana. ¿Cómo le hacemos?
Si la propiedad está en la franja de playa o frontera y ella va a aparecer como dueña, ahí sí entra el fideicomiso, porque la restricción es por nacionalidad y no por matrimonio. Fuera de esa franja, un extranjero puede adquirir con un permiso que se solicita a la Secretaría de Relaciones Exteriores. Y hay una tercera vía que casi nadie plantea: que la titularidad quede solo a tu nombre, con lo que eso implica para los dos. Es decisión de pareja, no de trámite, y se decide antes de firmar nada.
Vivo en Estados Unidos y no tengo RFC. ¿Cómo lo saco?
En línea y sin costo, sin venir. El SAT tiene una inscripción por oficina virtual para mexicanos que viven en el extranjero y no tienen obligaciones fiscales en México. Es trámite inmediato, te mandan el acuse y la Constancia de Situación Fiscal por correo, aceptan la credencial para votar desde el extranjero como identificación, y aceptan la matrícula consular como comprobante de domicilio cuando indica domicilio completo en territorio nacional.
Saca tu acta antes de ver la primera casa.
Es gratis, se hace en línea, y es el papel que decide si pagas un fideicomiso o no lo pagas. Todo lo demás puede esperar. Ese no.